Sicariato

                                          

 La población, que ya tiene los pelos de punta por  el sostenido auge de la delincuencia y criminalidad, se lleva las manos a la cabeza ante la muerte de tres mujeres, un abogado y un funcionario oficial, acribillados a balazos por sicarios, lo que presume el resurgimiento de una tenebrosa industria del asesinato por encargo.

Jose Francisco Guzman, de 43 años, encargado de Transportación de Salud Pública, fue acribillado de nueve balazos por  dos hombres que viajaban en una motocicleta cuando se desmontaba de su vehículo para dejar a su hija de tres años  en un colegio del ensanche Luperón. En la víspera  fue  asesinada  Suleika Flores Guzman,  también por dos individuos que  se transportaban en una motocicleta por la autopista de San Isidro.

Natacha Sing Ureña y Adalgisa Vanessa Gonzalez fueron asesinadas en Sabana Perdida, la primera por sicarios en motocicleta y la otra  por  asesinos  que  viajaban en una yipeta, mientras que días antes el abogado    Fue asesinado por matones en una calle céntrica de Santiago. ¿Qué  está pasando?

Esos cinco homicidios, perpetrados en menos de veinte días, han sido cometidos por sicarios que masacraron a sus víctimas, sin que el motivo haya sido robo o atraco, por lo que todos los indicios apuntan a asesinatos pre pagos o delibery del terror,  que Ministerio Publico y Policía están compelidos a  enfrentar.

Llama la atención que en un perímetro relativamente limitado entre  la comunidad de Sabana Perdida y la autopista de San Isidro, tres mujeres  fueron abatidas a tiros por  individuos en motocicletas y por un  sicario  encapuchado a bordo de una yipeta, en típicos dos por encomienda, como también se presume que fueron las ejecuciones perpetradas contra el funcionario de Salud Pública y el abogado  santiaguero.

En vez de disminuir,  la ola de  delincuencia y criminalidad parece derivar en la expansión y consolidación de  una industria del sicariato, que antes estaba limitada al  ambiente del narcotráfico y lavado  de dinero, pero que ahora pagan  para asesinar por cualquier  interés  económico o personal, como si la vida ajena tuviera menos valor que una guayaba podrida.

Las autoridades deberían saber que la población padece un virtual estado de secuestro y que el estado de inseguridad ciudadana ya se torna asfixiante porque  en cualquier lugar, de día o de noche, se corre  riesgo mayor de  asalto, atraco, violación y  ahora, de asesinato por encargo.

 

Cinco asesinatos consecutivos con las características de que fueron perpetrados por sicarios, obliga al Gobierno a  afrontar con determinación el progresivo deterioro de  la seguridad ciudadana,  que requiere en lo inmediato que la Policía identifique y desmantele a  las muchas compañías de sicarios que operan por todas partes.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s