Posibilidades

 Por alguna razón de fuerza mayor, el presidente Danilo Medina no ha enviado hasta el día de hoy al Congreso el proyecto de ley que abordaría la situación de  miles de ciudadanos de origen haitianos a los que la Oficialía Civil les reconoció nacionalidad dominicana mediante la entrega de acta de nacimiento.

La sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional negó calidad al Oficial Civil para  otorgar ese documento a hijos de  extranjeros indocumentados, pero ordenó regularizar la situación por vía de una ley y a través del Programa de Regularización Migratoria.

Muchos creían que  el mandatario depositario ante las cámaras legislativas ese proyecto especial de naturalización, el pasado 27 de febrero, pero el jefe de Estado optó por consultar sobre el tema a líderes políticos, empresariales, congresuales y religiosos, por lo que se presume que esa pieza  ya ha sido redactada.

En la medida que pasa el tiempo se incrementa la presión de poderosos sectores foráneos y conmilitones nativos para que el presidente Medina apadrine un tipo de proyecto de ley que colisione con la sentencia del Tribunal Constitucional, lo que causaría un mal peor que el  que se trata de remediar.

El Gobierno de Haití ha suspendido tres veces  el dialogo bilateral con Republica Dominicana a la espera de que  el Poder Ejecutivo presente el citado proyecto, lo que hace temer que  si su redacción no cumple con las expectativas de Puerto Príncipe, esa jornada dialogante no volvería a prosperar.

Tal parece que  el Presidente maneja  varias posibilidades para resolver el problema de los ciudadanos de origen haitianos que poseen actas de nacimiento suplida de buena fe por  la Oficialía de Estado Civil,  cuya cantidad se estima en  veintidós mil personas.

 La primera seria proponer una ley especial de naturalización que involucre  esos casos y la otra seria reconocer como regulares esos documentos,  sobre la base de que el Estado dominicano no podría invocar propia falta para  sustentar una situación  irregular. La tercera vía seria  reconocer  pura y simplemente la nacionalidad dominicana a todas las personas con afectación de la sentencia  168-13.

 No hay que ser  experto en derecho constitucional para advertir que  la última de esas opciones   colisionaría de manera frontal con la legalidad derivada de la decisión del juez de control constitucional, aunque es menester  que la sociedad  ayude a oxigenar al Presidente, que bien podría optar por una de las dos primeras posibilidades.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s