El año clave

Insisto en señalar que 2018 será un año decisivo que signará el comportamiento de la economía y de la gobernanza para el próximo decenio a partir del 2020 cuando la población concurra a las urnas a elegir nuevo Presidente, Congreso y poder municipal.

De lo que haga o deje de hacer el Gobierno y el partido oficial va a incidir grandemente en la bitácora del año electoral, más aun si se toma en cuenta que en el 2019, los agentes económicos disminuyen su ritmo para determinar hacia donde se moverían los vientos.

En vez de unificar criterios en torno al ejercicio de una gestión de gobierno que cumpla cabalmente con las expectativas ciudadanas y de propios postulados partidarios, en el litoral oficial se ha instalado un Coliseo Romano donde gladiadores de tendencias opuestas pelean sin que los líderes coloquen el pulgar en dirección al cielo.
Son muchos los funcionarios que sobreponen propias agendas a la lealtad que juraron a la nación, al Presidente y al Partido, en tanto que el Comité Político y la dirigencia del PLD no cumplen con su papel de vanguardia en defensa del Gobierno.

Gobierno y Partido se dispersan cada uno por su lado, cada vez que la oposición política o intereses corporativos y mediáticos disparan fuego de distracción o cuando enrarecen el ambiente con gases sediciosos, como si uno expresara temor y el otro, complacencia.

Si el cuadro actual de confrontación y dispersión intrapartido y partido gobierno se prolonga o se agrava en 2018, entonces, unos y otros tendrán que recoger sus motetes mucho antes de 2020, por lo que desde ahora se aconsejaría que levanten sus propios muros de lamentos.

La gestión de Gobierno del Presidente Danilo Medina posee méritos de sobra para ser defendida por el Partido en todos los escenarios, con la condición quizás de que en 2018, el Palacio voltee rostro hacia el PLD.

El de Danilo es un gobierno democrático, respetuoso y promotor de libertades, que ha democratizado el crédito, impulsado la educación, la agropecuaria, el servicio hospitalario, la vivienda de bajo costo, al sector de intermediación financiera, instalado el servicio 911 y consolidado el crecimiento económico y la estabilidad monetaria.

En 2018, el Gobierno tiene el compromiso de cumplir con las expectativas ciudadanas referidas a sancionar la corrupción y el peculado, público y privado; imponer mayor control migratorio y garantizar seguridad ciudadana, mediante el combate a la delincuencia y criminalidad.

Partido y Gobierno deberían saber que 2018 es el año clave para reconciliarse con los sectores de la población que reclaman del PLD y de Danilo cumplir cabalmente con la promesa de promover una patria próspera, soberana, donde impere la ley, la democracia y la equidad.

Publicado por El Nacional el 12 de noviembre del 2017

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El país de los nietos

La mejor gestión de Gobierno siempre será aquella que se esfuerce por garantizar prosperidad, justicia e inclusión social en favor de los nietos y de sus hijos, porque eso significa que gobierna para el futuro, y no de lo comido por lo servido o para remendar o zurcir problemas coyunturales.

Gobernar para los nietos significa invertir en la educación, salud, medioambiente y preservación de las cuencas pluviales, infraestructura vial, viviendas, capacitación, seguridad ciudadana, así como promover crecimiento económico y estabilidad monetaria.

Si desde ahora mismo se trabaja en fortalecer el régimen de derecho, gobernanza, respeto y aplicación de la ley y del debido proceso, entonces estaremos construyendo para los hijos de nuestros hijos un adecuado edificio social y de convivencia.

Para poder entender la necesidad y urgencia de gobernar pensando en nuestros nietos, solo hay que imaginarse cómo sería República Dominicana dentro de 15 años, por lo que también hay que imaginarse cómo sería Haití en el 2032 y qué impacto tendría su población sobre el lado este de la isla.

Para ese tiempo, cuando la mayoría de los nietos de hoy ingresarán a la población económicamente activa, el número de habitantes de nuestro país sería de más de 12 millones de habitantes, confrontaríamos severo déficit de vivienda, escasez de agua, y mayor flujo migratorio de nuestros compatriotas.

Si Haití iniciara desde hoy mismo el despegue de su economía, su índice de pobreza y pobreza extrema, dentro de 15 años mantendría los mismos niveles relativos, con el agravante de que igual no tendría bosques ni ríos, ni agua y su población aumentaría en casi tres millones de habitantes.

No hay que ser pitonisa para prever que para 2032, la migración haitiana hacia República Dominicana sería muchas veces mayor a la actual por la sencilla razón de que la comunidad internacional le cerrará todos los caminos y sólo la frontera quedará abierta de par en par.

Las generaciones presentes están en la obligación de ayudar a construir la sociedad ideal que merecen nuestros nietos y sus hijos, porque sería una irresponsabilidad que por ambiciosos proyectos políticos o económicos coyunturales condenemos a la generación de los “millenials” a la terrible pesadilla de una migración incontenible o de tener que pelear por agua.

Es por eso que este Gobierno y los que vengan tienen el compromiso junto a la sociedad de trabajar día y noche en la construcción de una patria libre, soberana, próspera, solidaria, justa, sustentada en el derecho y la justicia, en la educación, promoción de valores, tecnología y emprendimiento. Ya desperté.

Publicado por El Nacional el 05 de noviembre del 2017

Las tres balas

Litorales corporativos, políticos y mediáticos pretenden obligar al presidente Danilo Medina a tomar un brebaje venenoso preparado a base de reclamos extravagantes, denuncias estrambóticas o del manejo interesado de sucesos, rumores y noticias.
La historia es igual a la del vaquero del Viejo Oeste americano, que al ingresar a la cantina del pueblo pidió al cantinero que le ofreciera su mejor trago, a lo cual el camarero preparó uno a base de alcoholes de mayor cilindraje, amoníaco y nitroglicerina y tres cápsulas de pistolas como aderezo.

El forastero tomó el áspero trago sin siquiera eructar y se marchó para regresar al día siguiente a pedir el mismo trago, pero sin el aderezo de las tres balas, bajo el alegato de que al cabalgar tuvo un accidente en el que murió su caballo.

Se ha pretendido mercadear políticamente en perjuicio del Presidente el asesinato de un abogado por un supuesto caso de extorsión en el que se involucra a al director de una agencia estatal, a pesar de que las autoridades identificaron a los matadores y la causa de ese vil crimen.

Otro brebaje ligado en ese trago venenoso ha sido la discusión alrededor del proyecto de ley de Presupuesto General del Estado 2018, donde gente que salió una vez del Banco Central en parihuelas, bajo un gran oleaje inflacionario, pregonan que la economía se hundiría en el fango del déficit fiscal y endeudamiento.

Líderes de un parque industrial que se formó y se forjó al amparo de la ley de incentivo fiscal 299, pretenden con denuncias tremendistas sobre dilapidación del gasto público, ofrecer a la sociedad lecciones de ética empresarial.

El tema de la prevaricación se mercadea impunemente como si fuera una epidemia exclusiva del sector público, sin que la prensa refiera sobre cotidianas prácticas desleales empresariales, incluido evasión y elusión fiscal, o de los privilegios por $130 mil millones en exenciones.

Es poco lo que se dice sobre crecimiento de la economía, estabilidad monetaria, flujo de inversiones, auge del turismo, crecimiento de las remesas, fortalecimiento del sector de intermediación financiera, democratización del crédito, construcciones de escuelas, incremento del presupuesto de salud, República Digital, 911 y visitas sorpresa.

Sin que se haya producido un solo caso documentado de maltrato a periodistas o retaliación contra medios de comunicación, lo que se menciona en el comunicado de un gremio empresarial es que el Presidente ni los funcionarios hablan, que las notas de prensa son mera propaganda, como si aquí no prevaleciera una auténtica libertad de prensa.

El Gobierno ha hecho todo lo posible por explicar que ha cumplido con lo pactado con el Colegio Médico, pero de lo que se habla es del “éxito” de las huelgas en los hospitales, donde acuden pobres, a quienes no les queda más remedio que morirse.

Publicado por El Nacional el 29 de noviembre del 2017

Si hay un muerto, alguien lo mato

Hace más de 20 años, cuando desempeñaba las funciones de fiscal adjunto del Distrito Nacional, bajo la sombrilla del antiguo Código de Procedimiento Criminal, me tocó revisar el expediente de tres individuos imputados por la Policía en el homicidio de un hombre dentro de un colmado.

Al interrogarlos, se pudo establecer que los acusados no se conocían entre sí y que no tenían relación con el occiso, por lo que era difícil establecer el motivo del crimen o quién acuchilló a la víctima, dado que en el expediente policial no se refirió si el homicidio estuvo precedido de discusión o riña.

Ante esa situación decidí consultar al magistrado de mayor experiencia y maestro del derecho penal, quien inmediatamente me increpó: -“¿hay un muerto?” –“Si señor”- “¿un certificado médico que señale que fue asesinado?”- “Si señor”. “Entonces, si hay un muerto, alguien lo mató”, me respondió.
Le dije que no encontré causa probable en ninguno de los imputados, a lo que increpó: “¿usted pretende enviar a Instrucción un muerto sin matador? La recomendación final del maestro fue la de remitir ese expediente con los tres inculpados para que el juez instructor decidiera sobre su inocencia o culpabilidad.
Sin establecer ningún tipo de afinidad entre lo que acabo de contar con el trágico caso del asesinato del abogado Junior Ramirez, me parece prudente resaltar que en la comisión de un homicidio, siempre se procura identificar al homicida material e intelectual, el motivo y posibles complicidades.
Soy de opinión que el Ministerio Público y la Policía han avanzado mucho en la investigación sobre ese horrendo asesinato, al identificar imputados, así como el posible motivo por el que se perpetró el hecho. El tema de la corrupción, además de causa primigenia de la infracción criminal, se deriva en un crimen subsidiario.
Aves de rapiña se han lanzado sobre este expediente en la intención de sacar provecho político sobre desgracia ajena, al punto que algunos buitres lo devoran por el lado de la corruptela que la víctima habría descubierto en una agencia estatal, y otros por el costillar de la extorsión.
Un viejo aforismo aconseja que del muerto se diga todo, menos lo malo, por lo que no es justo que desde las redes o medios de comunicación convencional se apuñale a un cadáver, como tampoco es de gente decente pretender tirarle el cuerpo del occiso a los pies del Presidente.
El asesinato del doctor Junior Ramírez, ha sido un crimen deleznable, cuyos autores materiales e intelectuales deben ser condenados a la pena máxima que establece el Código Penal y al repudio eterno de la sociedad, pero es menester que los buitres se alejen y permitan que fiscales y jueces garanticen justicia.
Lo que me quiso decir el viejo fiscal es que si hay un asesinato debe haber uno o varios asesinos, porque en esos casos, no hay muertos sin matador.

Publicado por El Nacional el 22 de octubre del 2017

La Maldicion del Tiempo

La muerte es una consecuencia natural que tiene como requisito a la vida; quien nace morirá indefectiblemente, pero solo quien muere consiente ese designio y únicamente después de morir. En su sano juicio, el vivo aspira a la eternidad. Quizás por eso es que la muerte ajena duele tanto.

No hay forma de describir la muerte de una madre. Dicen que se parece a la de un hijo, por lo que hay que consolar con mayor ahínco a los mortales que han sufrido ambas desolaciones, igual al dolor que causaría taladrar el alma.

Al reflexionar hoy sobre la muerte de mi mamá, acaecida el jueves, me pregunto si algún hijo ha logrado corresponder siquiera mínimamente al caudal de amor que incesantemente broto de esa mujer, cuyo vientre bendito nos sirvió de primera morada.

Buenos amigos me consuelan con decirme que fui un buen hijo, que cumplí cabalmente con mis deberes y obligaciones para con Ana, pero no he podido convencer a mi corazón que cree que no le di más de lo que ella deseaba, que era más tiempo para estar a su lado.

Juan Bosch me dijo una vez que el tiempo era su peor enemigo, porque transcurría tan rápido que le impedía concluir en el calendario deseado proyectos vitales para la democracia y la libertad de nuestro pueblo. Hoy, con dolor, le doy la razón al maestro.

Mi madre fue una obrera que por más de 30 años, laboró como operaria en la imprenta Sucesores García, en la Zona Colonial, donde se imprimía la Gaceta Oficial. Con los cheles que ganaba mantuvo la familia y financió mi educación. De ella aprendí a no temerle al trabajo.

Desde muy temprano en la vida he cumplido una agotadora jornada diaria de trabajo que se inicia en la madrugada y concluye a prima noche, como periodista, maestro, abogado y funcionario público, y antes como lustrador de zapato y aprendiz de zapatería, sin llegar a aprender cómo se clava una tachuela.

El tiempo es el culpable de este dolor, aunque mi corazón quiere condenar a mi conciencia, por no haber empleado más días, horas, minutos y segundos para estar al lado de mi mama. Las manecillas del reloj corrían velozmente cada vez que visitaba a la vieja en su poltrona, a pesar de que mandaba a comprar al colmado un par cervezas para combatir el calor de su sala de muñecas.

Al agradecer, junto a Belkys, mi hermana, las muestras de solidaridad de nuestros amigos, me permito aconsejar a quienes tienen la dicha de tener a sus progenitoras vivas, que no acepten las cadenas del tiempo ni de los compromisos para que disfruten de ese ser tan sublime a plenitud, sin tener que sufrir después su muerte y la maldición del tiempo.

Publicado por El Nacional el 14 de octubre del 2017

Presentación en sociedad

A pesar de que rebasó la pubertad, la democracia dominicana aún no ha sido formalmente presentada en sociedad, por lo que la mayoría de los ciudadanos no han podido tratarla a profundidad, mientras una minoría la acosa, le inflige “bullyng” o pretende sacarle provecho espurio a su mocedad.
Generaciones de patriotas han aportado sangre, lágrimas y sacrificio para otorgarle el traje que vestiría la doncella en su memorable presentación, que ha sido muchas veces pospuesta porque siempre sustraen los calzados que debe colocarse para caminar libremente.

Es difícil de creer pero el armario de la democracia está repleto de bellos atuendos jurídicos y políticos, que no ha podido siquiera estrenar porque gente retrógrada que arrastra los pies se lo impide.

Toda esa ropa es de última generación, como la Constitución Política, el sistema de justicia, el andamiaje administrativo del Estado, el régimen municipal, financiero, monetario y su muy fortalecida sociedad civil, pero como princesa prisionera, literalmente a la democracia no le permiten salir del castillo.

Desaforados grupos de presión política y económica pretenden obligarla a pernoctar solo en sus palacetes de intereses, sin poder entender que esa beldad ha nacido para servir y guiar a toda la comarca, cuyos ciudadanos requieren servirse del banquete de los derechos y de las oportunidades.

Cada vez que se procura redistribuir el magro ingreso público, evasores, elusores y otros caníbales que se aprovechan de la injusticia y del desorden, denuncian al Gobierno como dispendioso, pero callan adrede cuando se habla de exoneraciones y exenciones a su favor por 230 mil millones de pesos anuales.

Esa gente quiere que el Ministerio Publico y el orden judicial operen a la perfección, pero solo para los demás, obligados también a cargar con todo el peso fiscal y a sufrir congelamiento de salarios y altos precios de alimentos, electricidad y salud.

Todo gobierno que se atreva a girar aunque sea un poco hacia el litoral de la justicia social, corre el riesgo de ser excomulgado como ocurrió con el presidente Bosch, porque para esos grupos la democracia solo sirve para intentar perfumar sus podridas ambiciones.

Los dominicanos están compelidos a organizar la fiesta de presentación en sociedad de la auténtica democracia, esa bella doncella que deslumbrará a todos los mortales. Ojalá que la invitación a esa fiesta esté firmada por el presidente Danilo Medina.

Publicado por El Nacional el 08 de octubre del 2017

Tragicomedia

Tragicomedia
La historia parece extraída de alguna novela de García Márquez o Frank Kafka, pero es un caso real ocurrido en República Dominicana que involucra la muerte y posible resurrección de un recluso condenado a 30 años, cuyo deceso fue certificado por un médico y su agonía por fiscales, jueces, policías, familiares y carceleros.
La procuraduría general ha comprobado que Pedro Alejandro Castillo Paniagua (Quirinito) no está muerto, su esposa, jura que lo vio cadáver, y su padre cree que está vivo y coleando, pero el reo no aparece ni vivo ni muerto.
Quirinito fue condenado a pena máxima de prisión por la comisión de un asesinato, pero una jueza dispuso su traslado a un recinto penitenciario de San Francisco de Macorís, y después ordeno que fuera recluido en una vivienda en el mismo municipio.
Las referidas sentencia de traslado de prisión y luego de reclusión domiciliaria fueron evacuadas bajo el alegato de que el recluso padecía de una enfermedad terminal, lo cual fue avalado por medico legisla que certifico que su muerte, aunque se ignora si pudo ver o palpar el cadáver de Quirinito.
Convencido de que está vivo y viable, el procurador general ha impartió orden de captura nacional e internacional contra un reo que su mujer dice que murió, su padre lo cree vivo y jueces y fiscales no saben si de verdad murió, o si ha resucitado.
Duele saber que en esta comedia, farsa o tragedia se involucra a jueces, médicos forenses, autoridades penitenciarias, abogados, policías, empleados del orden judicial y mucha gente más, sin que se conozca de una sola detención o pedido de coerción.
Kafka ni Garcia Márquez podrían imaginarse que sus novelas de terror o de lo absurdo y fantasioso, serian superada por una historia real ocurrida en el Macondo del Caribe, donde los jueces elaboran sentencia en base a una enfermedad terminal de un recluso, cuya muerte la certifica una autoridad pública, para que luego se compruebe o se afirme que no ha muerto ni ha resucitado, sino que siempre estuvo vivo y viable.
La Suprema Corte de Justicia, Procuraduría General de la Republica y el Consejo del Poder Judicial deberían sentir vergüenza ajena o propia por este escándalo novelesco, cuyos personajes no han sido llamado a juicio y lo que es peor, aún se ignora Quirinito murió, vive o resucitó o simplemente, disfruta de una parranda..

De panes y peces

Es tanto el acíbar que se vierte sobre la situación de la economía y sus perspectivas de crecimiento, que sería muy difícil que detractores de oficio reconozcan el sentido de equilibrio impregnado al Presupuesto General del Estado para 2018.
El estimado de ingreso en ese instrumento asciende a 814 821 millones de pesos, un incremento superior a los 64 mil millones con respecto al que se ejecuta este año, y con énfasis en la continuidad de obras sociales y dinamización de la economía.
De nuevo, el Gobierno apuesta al equilibrio presupuestal, basado en mejorar los ingresos por vía de una mayor eficiencia en la Administración Tributaria, de la cual proyecta obtener unos 600 millones de pesos adicionales.
Se afirma que el 25% del monto estimado en el Presupuesto 2018, sería destinado al servicio de la deuda, pero no se resalta que el déficit fiscal, en vez de incrementarse, se reduciría en un punto porcentual, lo que indica que la economía posee capacidad de pago y que el nivel de endeudamiento se corresponde con el dinamismo económico.
En ese proyecto se garantiza la continuidad de los programas sociales y del respaldo a las Pymes, que forman la base de la gobernabilidad y de la equidad, como también se resalta el cumplimiento del 4% a la educación, que dispondría de un monto de 153 mil millones de pesos.
El sector salud, otro pilar en los anhelos ciudadanos de equidad social, ha recibido un buen espaldarazo, si se toma en cuenta las limitaciones de los ingresos, al consignársele una partida general de más de 88 mil millones de pesos, incluidos once mil para remodelación de hospitales.
El monto presupuestal refleja la baja presión tributaria que signan los ingresos fiscales, con el agravante de que aquí tenemos una fiscalidad injusta caracterizada por la evasión y elusión, de sectores que se alzan con la más alta rentabilidad derivada del crecimiento de la economía.
Las urgencias nacionales no pueden ser atendidas por ningún gobierno con la celeridad que reclama la población, a menos que la sociedad pacte un acuerdo fiscal para incrementar la presión tributaria hasta un 18% en proporción al PIB.
Es claro también que el Gobierno debe expandir y consolidar los niveles de transparencia y eficiencia en el manejo y distribución de los recursos públicos, lo que pasa por la previsión y condena a toda forma de prevaricación, evasión o elusión.
Ojalá que en torno al proyecto de Presupuesto se desarrolle un debate sano, útil y práctico, para que el Congreso pueda evaluar su profundidad y alcance y formular las enmiendas que crea pertinentes.
De antemano resulta fácil demostrar que se trata de una pieza equilibrada, armónicamente distribuida y con un elevado sentido social, que refleja el pasaje bíblico sobre la justa repartición de panes y peces, pero sin poder multiplicarlos.

Publicado por El Nacional el 01 de octubre del 2017

Nauseabundo

El ejercicio de la actividad política refleja el nivel de desarrollo o atraso de una sociedad en todos los órdenes, aunque en alguna coyuntura histórica, élites económicas o sociales patrocinan ofensivas de carácter sedicioso o de manipulación cuyo contenido contradice auténticos valores y anhelos ciudadanos.

Para esos sectores el fin justifica los medios, sin importar si el debate que promueven es maloliente y podrido por la ausencia de principios éticos o de sustento ideológico, aunque en la forma se pregone lucha contra la corrupción o promoción de transparencia.

El más reciente ejemplo sobre este turbio proceder fue la ofensiva que desde esos litorales se organizó contra el presidente Danilo Medina, aprovechando su participación en la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU), en Nueva York, que incluyó la financiación de una manifestación frente al hotel donde se hospedaba.

La idea central era la de convocar a grupos prepagos para que profirieran todo tipo de insultos y expresiones afrentosas contra el Presidente, un montaje de mal gusto que luego sería promovido por medios de comunicación y redes como una concentración de la comunidad dominicana contra la corrupción y la impunidad.

Cuando el mandatario se marchó a Nueva York, ya las predicciones sobre la trayectoria y fortaleza del huracán María eran preocupantes para las autoridades, por lo que a su llegada a la urbe dijo que su permanencia por el tiempo programado dependía del curso de los acontecimientos en relación al ciclón.

Tan pronto el mandatario fue informado del inminente desastre que el huracán causaría en Puerto Rico, instruyó preparar su retorno para el mismo día de víspera del paso de ese ciclón cerca de República Dominicana, lo cual era obligación, para ponerse al frente del operativo de prevención asistencia y mitigación de desastre.

Esa fue la causa por la cual los gestores del grotesco plan se quedaron con el moño hecho, porque la contratada infantería no encontró blanco para sus denuestos, lo que obligó a titiriteros locales y foráneos a cambiar de planes y encauzar otra campaña, esta vez bajo el epígrafe de que el Presidente retornó para no enfrentar a sus detractores.

Hay que ser muy insensato o imbécil para no entender que la urgencia del momento requería la presencia en el país del jefe de Estado, cuyo deber era el de ponerse al frente de una situación que pintaba difícil, y que al final causó daños severos, incluido pérdidas de vidas humanas.

Partidos políticos, grupos sociales y élites económicas, les asiste derecho a reclamar sanciones contra quienes desde el sector público o privado incurren en corrupción o peculado, pero resulta nauseabundo que gente sin pueblo ni historia ensucien con sus vómitos de frustraciones y de excesivas ambiciones el agua limpia de esa lucha cívica.

Publicado por El Nacional el 24 de septiembre del 2017

Por menos de 30 monedas

República Dominicana vive un periodo histórico atípico o especial, caracterizado por el ejercicio de un gobierno que ha logrado mantener estables y en crecimiento los indicadores económicos básicos, y una oposición que actúa como si la confrontación política fuera similar a la que padece Siria.
Con excepción de un reducido grupo de economistas y de algunos políticos no infectados por el delirio, aquí nadie debate sobre temas económicos o sociales que tienen que ver con la supervivencia del esquema democrático o con los anhelos colectivos de justicia social.

No pocos empresarios en rol de dirigentes o candidatos han descubierto que el ejercicio de la política se convierte en la mejor vía para hacer negocios, ya sea por vía de chantaje o confrontación, o por sumisión al Gobierno.

La oposición política luce atomizada, empantanada alrededor de un discurso incendiario en la forma e insular en el fondo, carente de propuesta que, por desdibujar la realidad objetiva, desemboca en lo sedicioso.

Con pocas excepciones nadie debate sobre temas económicos o sociales y la izquierda tiene un discurso carente de realismo

El avance político más importante que ha experimentado la izquierda delirante ha sido trasladar su modus vivendi desde la bocacalle y la Universidad hacia el Parlamento y la prensa, con el mismo discurso difuso e incendiario, carente de realismo.

Aquí pocos hablan de fiscalidad, generación eléctrica, agropecuaria, exportaciones, turismo, déficit o superávit fiscal, estabilidad monetaria, acuerdos comerciales, generación de empleo, Pymes, calidad educativa, migración o seguridad ciudadana.
Odebrecht y los Tucano son el pan nuestro de cada día en limitado abecedario opositor, pero con la extraña característica de no desear que esos expedientes se conozcan en justicia, sino que sirvan para motorizar estadios de subversión e ingobernabilidad.

Es claro que en términos de debate político, se pretende imponer como buena y valida una realidad parecida a uno de los pasajes infernales de la Divina Comedia pero, si bien es cierto que el presente no es color de rosa, tampoco se siente la candela del delirio.

En ese penoso esfuerzo por desdibujar una realidad objetiva participa una camada de profesionales de la comunicación, que ha archivado sus capacidades para debatir y confrontar, y se asocian hoy en el discurso y en el propósito espurio a sicarios y caníbales que asesinan reputaciones por menos de 30 monedas.

Publicado por El Nacional el 17 de septiembre del 2017