Danilo en la FAO

Buen discurso
El presidente Danilo Medina pronunció hoy en Roma un discurso muy especial ante la XXIV Reunión de la Agencia de Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO), porque abordó el impacto que sobre el desarrollo agropecuario ha tenido su programa de visita sorpresa a comunidades rurales.
Por las estadísticas en generación de empleo, aumento de la producción, productividad y mejoría en la calidad de vida, ese programa atrajo la atención de la FAO y motivó que el mandatario lo usara como tema de su participación ante un foro mundial que promueve la meta de “alimentar al mundo cuidando al planeta”.
El mandatario también aprovechó la ocasión para resaltar que en los primeros 18 meses de su gobierno la pobreza se redujo en seis puntos porcentuales, lo que significa que unas 500 mil personas rebasaron su situación de pobreza, logro que atribuye a lo que define como apoyo de las autoridades al campo.
Al señalar que la producción del sector agropecuario creció en 2013 un 16.5%, el presidente dijo que ha sido el resultado de la atención que su gobierno brinda a los productores agrícolas y pecuarios y destacó que el área de superficie sembrada aumento en un 7% y el valor de las exportaciones agropecuarias en un 21%.
Lo que comenzó como rutinarias visitas del presidente Medina a comunidades rurales, parece convertirse en el sostén de lo que el propio mandatario define como una revolución en el sector agropecuario, que se impulsa a través de la democratización del crédito y la asistencia técnica a productores.
Ahora se sabe que el programa de “Vivistas Sorpresas” es coordinado por el Fondo Especial de Desarrollo Agropecuario (Feda) y que asociaciones de productores reciben crédito con bajas tasas de interés, asistencia técnica y construcción de infraestructura.
Aun a reservas de someter a escrutinios los alcances reales de las cifras ofrecidas por el presidente en Roma sobre disminución de pobreza, incremento de empleo, aumento de la producción y las exportaciones, puede decirse que ese programa tiene méritos suficientes para servir de referencia de como promover equidad social.
El discurso del presidente Danilo Medina ante la FAO ha sido alentador, positivo, promisorio y contagiante de una manifiesta voluntad política de promover equidad a través de una mejor distribución del ingreso público y de la democratización del crédito. Fue, en definitiva una buen discurso.

La otra cara del Presupuesto

Magia y maravilla

Sobre las mismas bases de un régimen de inequidad tributaria y fiscal, el Gobierno ha diseñado un Presupuesto General del Estado para el 2016, basado en el propósito de  garantizar sostenibilidad a las finanzas públicas, o algo  así como  hacer magia para mantener  equilibrio entre ingreso  y gasto.

Resulta muy difícil estructurar un Presupuesto basado en control o reducción del déficit fiscal con capacidad para financiar una parte de las urgencias nacionales, si de arrancada se sabe que esas necesidades financieras alcanzan el 24% del PIB y los ingresos  solo  el 14%.

Es como si el marido le pide a su mujer que con cinco mil pesos supla requerimientos del hogar que suman 15 mil pesos, porque el problema no está por el lado del gasto,  sino del ingreso, como ocurre ahora, que la presión fiscal solo llega a 14%, pero las obligaciones de las finanzas públicas son del 24%.

El Gobierno ha hecho malabares y maravillas en la distribución de un Presupuesto General que apenas se incrementa en 2.9% en relación al que se ejecuta este año, aunque el déficit o financiamiento se reduce de 2.8% del PIB a 2.5%, lo que indica que en termino proporcional es prácticamente el mismo monto de 2014.

De esos 17 mil millones de pesos adicionales, solo el cumplimiento de la ley  del 4% a la educación, se lleva más de diez mil millones, pues la asignación a Al ministerio de Educación se elevara de  109 mil a 119 mil millones, en número redondo.

De los siete mil millones  sobrantes, cinco mil han sido consignados  a la cartera de Salud. Lo demás es magia y maravilla en  el arte de quitar y poner, especialmente para  procurar más dinero para  el Gabinete Social y  al Fondo de Desarrollo Agropecuario (Feda), que se ha convertido en santuario de la equidad presupuestal.

Todos reclaman del Gobierno elaborar un Presupuesto equilibrado, con superávit primario, pero al mismo tiempo que financie la Seguridad Social,  que aumente los salarios, que incremente el crédito a la Pimes, que construya la presa de Monte Grande, la autopista  Cibao sur y mil obras más.

Pero a pocos se les ocurre pensar o plantear que si no se aborda el problema por el lado de aumentar los ingresos fiscales nunca  será posible satisfacer ni mínimamente  tan creciente demanda de peces y panes. El problema es que  el ingreso  es de 14% del PIB y los requerimientos de inversión  suben al 24%.

La verdad silenciosa

Moodys rebajó la calificación de los bonos costarricenses, de Baa3 a Baa1,  que los reducen a  la categoría de “especulativa” o “basura” y provoca que  Costa Rica pierda el nivel de inversión que había  alcanzado hace cuatro años.

La drástica decisión de esa calificadora de riesgos obedece al hecho de que la debilidad institucional del país impide concretar una reforma fiscal en los próximos años, por lo que se incrementan los déficits  fiscales y la deuda pública.

Ese traspié en una economía que fue por muchos años paradigma de fortaleza,  sanidad, planificación y crecimiento debería servir de referencia a Republica Dominicana para no incurrir en los mismos errores que motivan que hoy los  bonos ticos se conviertan en volátiles papeles especulativos.

Para no repetir la experiencia de Costa Rica, economistas y gremios empresariales reclaman del Gobierno reducir aún más el déficit fiscal, el Gasto Publico y evitar endeudamiento, algo así como morirse en la víspera.

Las calificadoras Modys, Estándar and Poor y Fitch, colocan la deuda publica dominicana en  sus equivalentes a  riesgo “B” y B-mas, lo que significa “suficiente capacidad de pago de capital e intereses”, aunque  susceptible a debilitarse ante cambios en la economía…”

Para que aquí no se reedite el drama costarricense, Estándar and Poors aconseja “un crecimiento económico más rápido, junto con reformas fiscales que amplíen la base de recaudación y brinden mayor flexibilidad fiscal.” Agrega que falta de lo anterior “intensifica la vulnerabilidad a un repunte súbito de los precios de los commodities, especialmente el petróleo”.

Como puede apreciarse, el mayor riesgo de que  se produzca “la explosión”, que mercadean gremios empresariales y economistas al servicio de intereses corporativo, es la ausencia de “reformas fiscales” que “brinden mayor flexibilidad fiscal”, lo que se explica  en el hecho de que la presión tributaria (recaudación como proporción del PIB) sea solo de un 14%, cuando el promedio en la región es de 21%.

Mucho se habla del excesivo déficit fiscal (6.6%) en el que incurrió el gobierno del PLD en 2012, pero mismos funcionarios que fueron protagonistas de esa gestión, olvidan que  ese nivel de endeudamiento evitó un derrumbe global de la economía y de la gobernabilidad política. Por razones que pueden explicarse.

El gobernó de Danilo Medina ha logrado reducir drásticamente el déficit fiscal (a 2.7 del PIB), y el endeudamiento de un 44% a un 40” del PIB, además de impregnar calidad al Gasto Publico. Pero los gremios  empresariales rehúsan promover una fiscalidad responsable y rechazan reducir los elevados niveles de exenciones. Así no se puede.

Publicado por El Nacional el 21 de septiembre del 2014

 

Pugna peligrosa

El presidente de la Junta Central Electoral (JCE) ha denunciado que desde el Poder Ejecutivo hay interés por controlar a la institución, propósito al que atribuyó que se haya emprendido una supuesta campaña para desmeritarla, que definió como una aventura que afectaría a la democracia.
La denuncia del doctor Roberto Rosario Márquez tiene ribetes de muy grave, sin importar si puede ser acompañada con los elementos de pruebas pertinentes, porque evidencia la prevalencia de una relación al menos tensa entre el Gobierno y la JCE.
El conflicto parece tener raíces en declaraciones atribuidas al contralor general de la República, Rafael Germosén Andújar, de que esa dependencia tiene autoridad para fiscalizar fondos públicos administrados por el tribunal de elecciones, así como los requerimientos para que la JCE cumpla con la Ley de Compras y Contrataciones del Estado.
Rosario Márquez rechaza que esos órganos oficiales tengan competencia sobre la Junta e insiste en que desde el Poder Ejecutivo se ejecuta una campaña para desmeritar a la JCE y a su presidente, lo que estimo tendría afectación sobre el proceso electoral que se avecina.
Es difícil atribuir malas intenciones a funcionarios que dicen procurar que se garantice transparencia en el uso y destino de fondos públicos o en licitaciones para compras y contrataciones en dependencias estatales, pero es menester establecer si esas dependencias oficiales poseen calidad para incursionar en el fuero de un órgano con los niveles de autonomía de la JCE.
Ese conflicto de competencia entre poderes del Estado solo podría dilucidarse en el Tribunal Constitucional, porque se trata de interpretaciones dispares en torno a la Ley Sustantiva, por lo que sería conveniente que las partes escojan esa vía y no la de la pugna pública.
Es obvio que ningún funcionario o institución pública está por encima de la ley, pero tampoco nadie puede abrogarse más atribuciones o poder que lo que confiere la ley, por lo que tanto el presidente de la JCE, como los funcionarios inquisidores está en obligación de ajustarse a la normativa constitucional o adjetiva que rigen sus respectivos litorales.
Lo prudente seria que desde el ámbito del Gobierno se ofrezcan seguridades de que no se persigue ni se apadrina hostilidad contra el tribunal de elecciones y que el conflicto de competencia, si no encuentra resolución por a través del diálogo, sea dirimido en el Tribunal Constitucional.

La Encuesta

Como perogrullada se dice que las encuestas políticas reflejan el ánimo ciudadano en un momento determinado, lo que obliga a repetirlas con periodicidad para estar al tanto de lo que dice, quiere o rechaza la gente con respecto al desempeño del Gobierno o a las potencialidades de un partido o posible candidato.

Para no pocos interesados, las encuestas son buenas o malas, según sus resultados, pero también algunas empresas de investigación de mercado tienen bien ganada mala fama, pero en sentido general, lo recomendable es que se preste atención a todo lo que revelen esos sondeos.

Los resultados de la reciente encuesta Gallup consolidan la tendencia que se mantiene por casi todo el interregno del gobierno del presidente Danilo Medina, referido a los altos niveles de aprobación ciudadana a su gestión y a su persona, lo que se define como un caso excepcional para un mandatario que ingresa al tercer año de mandato.

Otro hallazgo importante ha sido el dato de que el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) casi cuadruplica el nivel de simpatía o aprobación ciudadana con respeto al PRD y el mentado PRM, lo que reafirma el criterio de que ganaría ventajosamente las elecciones de mayo de 2016.

Un tercer dato arrojado por esa encuesta que merece la atención de los analistas políticos ha sido que Danilo Medina y Leonel Fernández se mantienen como las ofertas electorales de mayor arraigo dentro del partido oficial.

Aunque el Presidente figura con un porcentaje bastante holgado en la valoración ciudadana como posible candidato presidencial, no debe olvidarse que la Constitución prohíbe la reelección, pero siempre es importante señalar que ese es un tema político, no ético ni moral, por lo que el liderazgo del PLD debe estar en capacidad y calidad de evaluarlo.

Lo más importante que se desprende de esa encuesta es la virtual inhabilidad de la oposición para convertirse en el mediano plazo en opción de poder, así como el elevado porcentaje de simpatía electoral del PLD (58%), lo que obliga a Leonel y Danilo a cultivar la unidad partidaria con el esmero de un alfarero.

La Gallup-Hoy ha revelado que: la población aprueba el desempeño del Gobierno; que el Presidente posee el mayor nivel de aceptación ciudadana entre sus pares del continente; que Danilo y Leonel serían los candidatos con mejor valoración electoral, y que el PLD se mantendrá en el poder.

Lo más trascendente en todos los hallazgos de esa encuesta es que, ante una oposición virtualmente inhábil, Gobierno y PLD tendrán que asumir por sobre todas las cosas, el compromiso de ser garantes de la democracia política, una obligación que recae esencialmente en Danilo y Leonel.

Publicado por El Nacional el 14 de septiembre del 2014

Hay que trabajar

Hay que trabajar
La política es consustancial con la democracia, por lo que su ejercicio pleno es indicativo de saludable vigencia de pluralidad ideológica, pero la sociedad también requiere dedicar tiempo al crecimiento de la economía, en el propósito de alcanzar un anhelado estadio de progreso y equidad social.
En ningún modo se critica que líderes, dirigentes y ciudadanos ordinarios ejerzan el activismo político con pasión y dedicación, pero todo en exceso hace daño, como seria abrir las compuertas de una campaña electoral a destiempo.
Desde el Gobierno, partido oficial, oposición política y grupos emergentes se ha desatado un inusitado proselitismo que hace pensar que las elecciones presidenciales y congresuales están al doblar de la esquina, sin entender que no por madrugar amanece más temprano.
Una intensa y desproporcionada campaña electoral pretende distraer al gobierno y a la población de metas concretas que deben cumplirse antes de dos años o al menos dejarse bien encaminadas, si de verdad se quiere que el país en su conjunta no incurra en nuevo traspié económico o institucional.
Se acepta como bueno y valido que los partidos celebren en estos tiempos sus convenciones para renovar cuadro directivo o escoger candidatos a cargos electivos, pero el exceso conspira contra intereses colectivos y de propios intereses partidarios.
Una enorme carpa de proselitismo electoral se levanta sobre la geografía nacional, donde se promueven de la reelección presidencial, los retornos de dos ex presidentas de la Republica, otras ocho candidaturas visibles, tres nuevos partidos de transportistas, entre muchas otras opciones.
La ley electoral establece la fecha oficial a partir de la cual se autoriza a partidos y candidatos a realizar campaña electoral, pero de ambiciones ha a pocas semanas de instalado el Gobierno del presidente Danilo Medina, se desataran los demonios de las ambiciones desmedidas, lo que – se repite- distrae la atención ciudadana sobre temas mayores y pone en peligro la posibilidad de que el mandatario pueda cumplir cabalmente con su programa de gestión.
Resulta ya muy difícil poder retornar a tantos corceles a la gatera de la racionalidad, pero es preciso reclamar a candidatos y partidos sensatez, cordura, moderación, porque no solo de campaña electoral vive el hombre. También hay que trabajar.

Un estadista

Al observar la ley que crea el Parque Nacional Loma Miranda, el presidente Danilo Medina reivindica su condición de estadista para advertir al Congreso Nacional sobre la colisión de ese estatuto con la Constitución de la Republica y los efectos adversos que conllevaría a la protección de las inversiones y el aprovechamiento de los recursos naturales.
De un jefe de Estado no se esperaría otra cosa que la oportuna observación de esa ley que nació enferma de imprevisión e ilegalidad, cuya puesta en vigencia colocaría al Estado dominicano al margen de inviolables principios del derecho internacional como la garantía de los contratos, de la propiedad y de la inversión.
El escrito que sustenta la observación presidencial es de rico en referencias jurídicas sustantivas y adjetivas, jurisprudencias y doctrinas que demuestran que esa ley desconoce que el Estado puede disponer el aprovechamiento de los recursos naturales, basado en la sostenibilidad que deriva de condiciones socioeconómicas, ambientales y tecnológicas.
La decisión del Presidente de devolver al Congreso esa ley no significa un rechazo a quienes promueven la no explotación de ese yacimiento, ni un espaldarazo a quienes abogan su aprovechamiento; lo que se objeta es la colisión con la Constitución y a que pone en peligro potencialidades futuras de la nación como receptora de inversión extranjera.
Ha hecho bien el mandatario en proclamar su lejanía ante el fundamentalismo medioambiental y también frente al capitalismo salvaje de la minería, porque su deber como presidente de la Republica es respetar y hacer respetar la Constitución y las leyes.
Una inobservancia crasa en la ley que crea el Parque Loma Miranda ha sido el hecho de que no está antecedida del cumplimiento del mandato constitucional (artículo 194) sobre formulación y reordenamiento territorial “que asegure el uso eficiente y sostenible de los recursos naturales de la Nación”, lo que quiere decir que el legislador se colocó en esta ocasión por encima del Texto Sustantivo.
Esa ley condenaría a la inercia e inanición a un sector minero que requiere de un estatuto jurídico que impulse su desarrollo sostenible basado en garantías medioambientales que han resultado exitosas en otras naciones.
El presidente Danilo Medina cumplió cabalmente con su deber y obligación como jefe de Estado al observar una ley que colisiona con la Constitución del estado, vulnera la garantía jurídica a las inversiones nacionales o extranjeras, lesiona derechos adquiridos e impide el desarrollo de una minería compatible con el medio ambiente.

Los otros dos años

Concluidos los festejos por el buen desempeño en la primera mitad del gobierno del presidente Danilo Medina, conviene ahora centrarse en realizar una gestión mucho mejor en los dos últimos años de gestión, que por muchas razones, serán más difíciles y los restos mayores que los anteriores.

A partir de ahora, se sueltan las amarras del proselitismo electoral, un pernicioso elemento de distracción en la economía y del quehacer del gobierno, pues desde funcionarios de alto nivel hasta simples empleados tendrán sus mentes más centradas en candidaturas que en compromisos oficiales.

Aunque se ha dicho que el Presupuesto General del Estado será un cinco por ciento superior al actual, los temores apuntan a una combinación de incremento del gasto y disminución de los ingresos, por crecientes necesidades de la población y ausencia de un necesario Pacto de Fiscalidad.

Publicado por El Nacional el 31 de agosto del 2014

Aun así, las perspectivas son que los dos años siguientes sean de crecimiento del PIB superior al 5%, que se cumplan las metas de cero analfabetismos, 400 mil nuevos empleos, adecuados control fiscal, fase final la construcción de las plantas de Punta Catalina, concluir la segunda línea del metro y mejorar sustancialmente el transporte público.

El relanzamiento de la educación deberá tener mayor alcance y mejores matices, al igual que la revolución social que se aplicada a través de la mejor redistribución del ingreso, democratización del crédito y financiamiento directo a pequeños y medianos productores agropecuarios, agroindustriales y artesanos.

Además del enorme reto que significa afrontar por vía directa al oligopolio que domina la generación de electricidad, el gobierno tiene como tarea esencial concluir el diseño y ejecución de un programa nacional de seguridad ciudadana, que ayude a desalojar a los delincuentes de las calles.

En dos año, la administración del presidente Medina debe relanza al servicio exterior y con ello una nueva política de promoción de exportaciones basada en la configuración de una oferta exportable atractiva y sostenible, que ayude a consolidar una cultura exportadora. También deberá promover un nuevo Código Minero que fije las condiciones de adjudicación y explotación de los recursos no renovables, para evitar los dirigidos oleajes mediáticos que impiden el crecimiento de la minería.

Ante una agenda tan extensa y compleja, conviene que los funcionarios del gobierno asuman el consejo de Juan Bosch, cuando dijo que frente a tareas difíciles, conviene levantarse lo más temprano que se pueda, trabajar y trabajar hasta que no queden fuerzas para seguir de pie.

Los otros dos años

Los otros dos años

Concluidos los festejos por el buen desempeño en la primera mitad del gobierno del presidente Danilo Medina, conviene ahora centrarse en realizar una gestión mucho mejor en los dos últimos años de gestión, que por muchas razones, serán más difíciles y los restos mayores que los anteriores.
A partir de ahora, se sueltan las amarras del proselitismo electoral, un pernicioso elemento de distracción en la economía y del quehacer del gobierno, pues desde funcionarios alto nivel hasta simples empleados tendrán sus mentes más centradas en candidaturas que en compromisos oficiales.
Aunque se ha dicho que el Presupuesto General del Estado será un cinco por ciento superior al actual, los temores apuntan a una combinación de incremento del gasto y disminución de los ingresos, por crecientes necesidades de la población y ausencia de un necesario Pacto de Fiscalidad.
Aun así, las perspectivas son que los dos años siguientes sean de crecimiento del PIB superior al 5%, que se cumplan las metas de cero analfabetismos, 400 mil nuevos empleos, adecuados control fiscal, fase final la construcción de las plantas de Punta Catalina, concluir la segunda línea del metro y mejorar sustancialmente el transporte público.
El relanzamiento de la educación deberá tener mayor alcance y mejores matices, al igual que la revolución social que se aplicada a través de la mejor redistribución del ingreso, democratización del crédito y financiamiento directo a pequeños y medianos productores agropecuarios, agroindustriales y artesanos.
Además del enorme reto que significa afrontar por vía directa al oligopolio que domina la generación de electricidad, el gobierno tiene como tarea esencial concluir el diseño y ejecución de un programa nacional de seguridad ciudadana, que ayude a desalojar a los delincuentes de las calles.
En dos año, la administración del presidente Medina debe relanza al servicio exterior y con ello una nueva política de promoción de exportaciones basada en la configuración de una oferta exportable atractiva y sostenible, que ayude a consolidar una cultura exportadora. También deberá promover un nuevo Código Minero que fije las condiciones de adjudicación y explotación de los recursos no renovables, para evitar los dirigidos oleajes mediáticos que impiden el crecimiento de la minería.
Ante una agenda tan extensa y compleja, conviene que los funcionarios del gobierno asuman el consejo de Juan Bosch, cuando dijo que frente a tareas difíciles, conviene levantarse lo más temprano que se pueda, trabajar y trabajar hasta que no queden fuerzas para seguir de pie.

Historia de dramas y tragedias

Son tantos y tan lacerantes los males que todavía padece la sociedad dominicana, que la solución que se procura para un determinado flagelo se queda a medio talle ante la urgencia de afrontar otro problema mayor, y así se vive de dar vuelta en círculo con el ímpetu del can que en vano afana por morderse la cola.
Cuando se cree que un mal ha sido resuelto, los efectos del remedio resultan peores que la enfermedad, como si se tratara de una maldición que infecta de lepra al tejido social o algo así como una caminadora eléctrica donde cada paso hacia adelante en realidad es uno hacia atrás.
Los ejemplos sobran, pero es menester resaltar el deterioro de la seguridad ciudadana, un mal de estos tiempos contra el que se han probado los más variados antídotos sin poder detener la metástasis de la delincuencia y criminalidad.
Son muchas las medicinas que alquimistas neoliberales aplican al mal del clientelismo, al que se le atribuye causa de parálisis de la anatomía económica de la nación, pero no ha sido posible prever cura contra sociales secundarios como los que resultarían de suprimir las transferencias presupuestarias en favor de más de 800 mil familias que malviven del otro lado de la verja de la miseria.
Tampoco esos eruditos encuentran fórmulas para el 80 por ciento de los casi 600 mil empleados públicos que devengan cinco mil 117 pesos mensuales, que para colmo son tildados de botellas o de infección social, sin que cientistas sociales entiendan la catástrofes que se produciría si como aconsejan, esa gente son enviadas a la calle.
Aquí se habla mucho de dialogo político, cuando en realidad lo que se ejerce es diálogo de sordos, porque la clase política prefiere hacer malabares para mantenerse en la cresta de la ola populista en vez de ejercer un rol de responsabilidad en la conducción de los destinos nacionales.
Los males dominicanos datan de mucho tiempo, como la crisis eléctrica, por cuyo foso se han lanzado casi 15 mil millones de dólares en el último decenio, pero cuando se propone una solución duradera, filibusteros modernos imponen la regla de los piratas del capital.
El más reciente ejemplo de lo que aquí se dice lo representa la ley que convierte Loma Miranda en parque nacional. Esa solución genera ahora una desgracia mayor, la de que el Estado sea compelido al pago de cuatro mil millones de dólares en indemnizaciones. Es la historia de dramas que se convierten en tragedias.